He andado por veredas lúgubres,
veredas erosionadas por un tiempo,
un tiempo hace mucho muerto.
Cansado, con huesos gastados me encuentro
y solo una vez mas; desorientado entre los rumbos.
Un cuerpo humano acecha mi dolor tenue
mientras silva una melodía de despedida.
Este mundo tan mio te mide con razón
y acaba con nosotros en dolor.
Todos mis momentos de pánico y sufrimiento,
suelen sufrir a solas del mundo,
del mundo que por mi ventana se asoma.
Suelo vivir en momentos y por momentos vivir.
Vivo de habitación en habitación,
siempre me ahogo en el mismo rincón,
contrastando lo rosa del mundo
con todos los recuerdos
de los caminos andados.
karraZ
Hace 13 años