¿Que te dirías cuando te quites la mascara que usas a diario?
Cuando ya no seas esa persona que todos intentan clasificar,
cuando ya no seas la mujer mas bella,
o el hombre mas fuerte.
Cuando ya no seas el chico con estilo
o la niña mas dulce.
Que quedará de ti cuando las etiquetas se vayan?
Que eres sin toda tu pompa y parafernalia?
En que momento dejas de actuar de acuerdo a la mascara que escogiste?
Es solo aquel segundo antes de dormir, a solas,
donde, como soltando el mango de un martillo
al que te aferras fuertemente durante el día,
dejas descansar tu mascara de ti,
y a ti te dejas ir de tu mascara.
Quedas tu, desnuda, sin maquillaje,
sin posturas calculadas ni frases agudas,
sin miradas penetrantes o sonrisas coquetas.
Y entonces quien eres?
Solo un alma mas que se va a dormir.
Si todo nos es efímero y nuestras mascaras son solo eso,
¿entonces que somos? ¿que nos hace individuales?
¿es que es tan bueno de ser individualista?
En una era donde todos corren y personalizan lo (im)personalizable
¿entonces al final quienes somos?
Con tu mascara quieres decir:
Aquí estoy, yo soy de esta manera, diferente de ti.
no soy mejor o peor, soy diferente, huelo diferente, me veo diferente
y todo lo diferente a ti que soy: es solo mi(tu) mascara.
¿De que ríes al estar sola?
¿Cual es tu sonrisa secreta?
aquella mueca que solo la regalas
al contemplar solitario el espejo,
esa eres tu, al filo del umbral de tu realidad.
Entonces, en un segundo, descubres tu alma
y no es tan personalizada como tu mascara.
Le huyes a tu alma, la desconoces,
te es un objeto extraño entrando en tu cuerpo
y adueñándose de tu rostro, tu rostro maleable,
libre de toda personalización.
Y se transforma en ti.
Entonces te desconoces,
te detestas profundamente en aquel instante
y huyes herida, partes a esconderte detrás de esa mirada desafiante,
de aquella sonrisa coqueta y la mascara esta puesta una vez mas.
El ritual ocasional culmino.
Pero tu alma, tu alma se oculta
en algún lugar de tu rodilla, cabizbaja.
Esperando cualquier otro instante de descuido,
de sinceridad arrepentida, para ver la luz y poder verte
y al fin que te veas y juntos se vean.
Piensas que él tu verdadero también siente vergüenza de ti?
que te has transformado con tanta fuerza en algo que elegiste ser,
abandonando toda esencia de lo que realmente eras,
que tu alma, amoratada de tanto esperar, te detesta?.
En su cubil, en algún lugar de tus rodillas,
le repugnas silenciosamente,
con un rencor que solo puede ser sentido hacia uno mismo,
y que es el rencor mas poderoso.
Humillada tu esencia, cabizbaja, no pensada, nunca escrita ni leída,
te mira de reojo desde el rincón mas tibio de tu rodilla y te piensa:
me dejaras salir esta noche?
no.
Hace 13 años
0 Criticas:
Publicar un comentario